Venezuela: en qué consiste la reestructuración de la deuda con Rusia

por Redacción Misión Verdad, en Misión Verdad

Contrario a los que claman por la calificación de default, Venezuela logra recomponer los pagos con relación a la deuda que tiene con la Federación Rusa.

Hace más de una semana, Antón Siluánov, ministro de Finanzas ruso, afirmó que el Gobierno de Venezuela había aceptado las condiciones para la reestructuración de su deuda propuestas por el Kremlin.

La delegación venezolana correspondiente, integrada por el ministro de Economía y Finanzas, Simón Zerpa, y el ministro de Agricultura Productiva y Tierras y vicepresidente sectorial de Economía y Finanzas, Wilmar Castro Soteldo, viajaron hasta Moscú para negociar definitivamente el pago de unos 3 mil 150 millones de dólares, que preveían debitar a corto y mediano plazo.

El Ministerio de Finanzas de Rusia confirmó en un comunicado que el nuevo plazo de vencimiento de la deuda establece pagos durante diez años.

A esto se une el siguiente dato: en los primeros seis años los pagos serán mínimos.

Informa RT en Español que en 2011 “Moscú otorgó un préstamo a Venezuela de 4 mil millones de dólares para financiar suministros de productos industriales rusos y en 2014 Caracas solicitó la prolongación del plazo del crédito”.

Rusia, en el mencionado comunicado, dice que, consecuencia de la reestructuración acordada entre ambas partes, el Gobierno Bolivariano podrá “asignar fondos para el desarrollo de la economía del país, mejorará la solvencia del deudor y aumentará las posibilidades de que a todos los acreedores se les devuelvan los préstamos otorgados a Venezuela”.

Por su parte, el ministro Simón Zerpa colgó en su cuenta Twitter la firma del protocolo para la recomposición de la deuda junto al viceministro de Finanzas ruso, Serguéi Storchak.

Wilmar Castro declaró ante medios rusos que la solvencia técnica financiera entre ambos países confirma la consolidación de su alianza estratégica.

En el marco de este acuerdo, fue instaurada una Comisión Intergubernamental de Alto Nivel Rusia-Venezuela, la cual estuvo presidida por el vicepresidente sectorial de Economía y Finanzas venezolano, Wilmar Castro Soteldo.

Así, el Gobierno venezolano trata de aliviar la carga en los pagos a corto y mediano plazo de la deuda externa con Rusia, con el objetivo primario de tratar de solventar los problemas económicos más urgentes en el país.

De esta forma, la liquidez que posee el Estado venezolano en sus arcas para el pago de deuda en lo pronto, puede ser redireccionado estratégicamente a sanar las dificultades locales en el entramado económico del país, como lo son la inflación inducida y el desabastecimiento de productos alimenticios básicos.

En ese sentido, la reestructuración de la deuda con Rusia ayuda a “asignar fondos para el desarrollo de la economía del país” como lo decía el citado comunicado del Ministerio de Finanzas del gobierno de Vladimir Putin.

Asimismo, la confianza económica y financiera entre los gobiernos de China y Venezuela repercutió en la declaración que el portavoz de la Cancillería china, Geng Shuang, emitió este miércoles 15 de noviembre, en la que dijo que el país latinocaribeño está en condiciones de “gestionar de forma apropiada” el proceso de reestructuración y renegociación de su deuda.

El portavoz de la Cancillería, Geng Shuang, precisó en rueda de prensa que la cooperación entre Pekín y Caracas en todas las áreas, incluidos temas de financiación, está “procediendo con normalidad”, y adhirió: “Creemos que el Gobierno venezolano y su pueblo son capaces de manejar con propiedad las cuestiones de su deuda. En la actualidad nuestra cooperación financiera se mantiene como de costumbre”.

No existe el tan mentado default

A raíz de la incertidumbre fabricada por los medios de comunicación opositores nacionales e internacionales, algunos sectores financieros de Occidente han puesto la alarma en torno a un supuesto “default” por parte de Venezuela.

Quienes apuestan por que Venezuela no pueda pagar soberanamente la deuda externa son los llamados fondos buitre y grupos específicos del entramado financiero estadounidense, que presionaron las políticas de sanciones de la Casa Blanca.

Sin embargo, los compromisos financieros de Venezuela se han solventado a pesar del bloqueo financiero que el gobierno estadounidense decretó en orden ejecutiva el pasado 25 de agosto. Así lo informó PDVSA con relación a los pagos de intereses en los bonos 2017, 2020 y 2027.

Además, estos severos compromisos de deuda que se están saldando este año, vienen acompañados de la proyección de unos 8 mil millones de dólares en compromisos previstos para 2018 y que ahora están en proceso de reestructuración.

En este contexto de pagos a bonistas y reformulación de deuda, el Gobierno de Nicolás Maduro renegocia la deuda con un acreedor de suma importancia en la arena geopolítica: el aliado estratégico ruso. Precisamente para evitar, ante la comunidad financiera internacional, la calificación definitiva de “impago” o default.